Cine Tonalá, La Experiencia de ir al Cine
Fotografías por Edna Pedraza
La primera vez que escuchamos hablar del Cine Tonalá fue tan sólo hace un par de semanas, justo en vísperas del Corredor Cultural Roma Condesa. El nuevo recinto para los amantes del séptimo arte se unía a este evento con tres proyecciones que giraban en torno a la moda como Coco & Igor, película de Jan Kounen que en cualquier otro lugar difícilmente proyectarían. Tan sólo eso fue suficiente para no haber estado antes ahí pero sentir que nos habíamos enamorado del lugar.
Este nuevo cine y sin embargo no nuevo espacio para las actividades culturales se ubica en lo que anteriormente fue el Centro Cultural Casa de Mora en Tonalá 261 entre Aguascalientes y Tlaxcala en la Roma Sur. Desde sus primeros días ya nos ha dado una prueba de lo que será su contenido integrándose a la programación de lo que fue la más reciente edición de Distrital, Cine y Otros Mundos por ejemplo. Cine Tonalá es un espacio para aquellas películas independientes, cine de festivales y cine mexicano o cualquier otra buena película sin oportunidad de sobrevivir en otras salas compitiendo con los éxitos taquilleros hollywoodenses.
Y es que el Cine Tonalá nos acerca a experimentar el cine de una forma muy distinta a lo que las grandes cadenas nos han acostumbrado. Para empezar la decoración del lugar es acogedora, de entrada te topas con una barra donde se puede disfrutar de algún coctel o un buen mezcal; y del otro lado, junto a la máquina de palomitas, los dulces y los chocolates está la cocina en donde se preparan ensaladas, pastas, y las favoritas hasta ahora: pizzas a la leña.
Una tarde aquí puede empezar a la hora de la comida, seguido de la película y acabar con unos tragos para empezar la fiesta o quedarte ahí gracias al ambiente relajado y un tanto bohemio que maneja. Es más, para ir a este cine ni siquiera necesitas el pretexto de la película, las ganas de cenar o de pasar un buen rato con los amigos disfrutando de una cerveza son suficientes.
Pensado como un espacio dinámico, el pasillo que dirige a los asistentes a la amplia sala funciona como sala de exhibición para obra gráfica, además de presentar también conciertos, obras de teatro e incluso talleres y conferencias, otras artes además de contar con su propia tienda especializada en libros y discos sobre cine y, por supuesto, películas.