La Broka
Me gustan mucho las modelos y más si son alemanas, pues las considero hermosas, con piernas largas y rostros perfectos. De hecho, cuando vi por primera vez a Gesine, una rubia voluptuosa, no dejé pasar mucho tiempo antes de invitarla a salir conmigo y llevarla al restaurante-bar La Broka.
Me encanta este lugar pues sus comidas durante el día son creativas y altamente saludables y por las noches, el chef deleita a los comensales con tapas creadas al instante y vinos de muy buena selección. Le comento a Marco, el dueño del restaurante, que me gusta traer a chicas como Gesine aquí pues su negocio les brinda el tipo de comidas que cualquier mujer que se cuida físicamente gusta de comer, además de que el sitio es especial para una primera cita o para continuar con alguna relación que va bien encaminada.
La comida es perfecta y deliciosa y la chica que me acompaña lo nota también, lo cual hace que la velada sea perfecta. Ella pidió una sopa de champiñones y cebolla, la cual degusta felizmente al tiempo que comenta que las setas son ideales para su piel; después continúa con un platillo descrito como pollo en sala bearnesa con un gratinado de verduras, todo en perfecta composición de sabores y proporciones, como la mujer que me acompaña.
Después de nuestra última copa de vino, la tomo de la mano y logro que acepte ir a cenar a mi casa la semana siguiente. Elle, dijo, llevaría el vino.