Fashion At The Soumaya

By Monserrat Castera

Por Natalia Silva

Hace casi un mes abrió sus puertas el museo Soumaya para mostrar la polémica colección personal de Carlos Slim. Críticas sobre la estructura y la curaduría las hemos oído todas. Sin embargo, algo digno de comentar referente a la moda es la colección de vestidos con la que cuenta.

Esta colección estuvo anteriormente en la exposición “Moda y Modernidad” cuando el museo aún estaba en Loreto. Son vestidos que datan del siglo XVIII hasta el XX. Algunos de los años 20 eran los más recientes, y quizás los más impresionantes por el glamour que representaba un vestido de cocktail en la época de prohibición. Sin embargo, para la inauguración del museo en Polanco se agregaron tres piezas del año 2009: un vestido Oscar de la Renta, un Valentino y un McQueen.

La impresión que causa la presencia de estas piezas es que fueron adquiridas por algún miembro de la familia Slim para un evento de gala. La lógica después sería guardarlo en el closet esperando otro evento en el cual usarlo o incluso dárselo a alguien más. Sin embargo, que la familia esté construyendo un museo parece la oportunidad perfecta para poner vestidos de $10,000 USD en adelante, y de tres de los mejores diseñadores en el mundo.

Quizás para algunos amantes de la moda un Valentino tiene la misma importancia artística que una escultura de Rodin, sin embargo hay una confusión entre lo que es realmente una obra de arte y un objeto de diseño. La importancia de los primeros vestidos está en la función que tuvieron en la época que representan, la importancia de los últimos vestidos añadidos está en el nombre escrito en su etiqueta. Y la confusión de estos conceptos hace que la pequeña colección, antes tan impresionante, resulte un tanto decepcionante por su ambigüedad. Habría que decidir el enfoque de la exhibición y quitar algunos maniquíes.

Fashion at the Soumaya

It’s been almost three months since the Soumaya museum opened up its doors to show the prívate colection of the world’s richest man, Carlos Slim. We’ve heard tons of criticismregarding the building and the museum’s exhibit design; however, there’s still much to be saidabout the museum’s fashion collection.

The collection had been previously shown in the exhibition “Moda y Modernidad” (Fashionand Modernity), when the museum was still located in the Loreto shopping mall. The gowns date from the 18th to the 20th century, and dresses from the 1920’s were some of the most recent, and perhaps the most impressive of the collection, given the glamour that a cocktail dress represented in the prohibition era. However, three pieces from 2009 were added for the museum’s opening in Polanco: an Oscar de la Renta, a Valentino, and an Alexander McQueen.

The impression that these three pieces convey is that they were acquired by a member of the Slim family for a formal event. One can asume that such an expensive gown would be stored in the closet, waiting to be used again or to be given away. However, the fact that the family built its own museum is the perfect chance to display these dresses that are worth over USD$10,000, designed by three of the best fashion designers in the world.

For a few fashion lovers, a Valentino might have the same artistic value as a Rodin sculpture (the museum has one of the world’s most extensive Rodin collections in the world, withover 130 pieces); however, there seems to be a misunderstanding between what a work of art and a design object are. The importance of the dresses in the original collection lie on the role they played in their respective eras, while the importance in newest dresses in the collection lie on the name written on the gown’s label. Such confusion makes the small gown collection a Little disappointing because of its ambiguity, whereas previously it was deemed impressive. Therefore, the exhibit would definitely benefit from a little focus, taking away a few mannequins and establishing an exhibition angle.

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  • sebastian

    No tienes idea de lo que estas hablando. Una pintura de Rodin o de Picasso toma el mismo esfuerzo creativo y técnico que un vestido de Valentino Garavani y Alexander McQueen, al igual que un vestido del siglo XVIII.
    Siguiendo tu lógica se supondría que una pintura de Picasso sería 50% “menos valiosa” si nadie supiera que es de Picasso, aunque hubiera tomado el mismo trabajo y esfuerzo pintarlo que una obra que todo el mundo sabe quien pintó.Decir que solo son marcas, que tan solo son nombres es de una ignorancia enorme.