U.F.O. – NAUT JK en la Galería kurimanzutto

By Monserrat Castera

La exposición actual de kurimanzutto es de Rirkrit Tiravanija, el artista encargado de igual manera de la exposición anterior, en la cual todos quedamos fascinados con la reproducción de un departamento dentro de una galería. En esta ocasión, este artista tailandés, nacido en Argentina, presenta un estudiado homenaje a la obra del artista eslovaco Július Koller.

Július Koller creía realmente que el arte podía generar cambios en la conciencia de los sujetos y por ende en la sociedad. Sus manifiestos y estudios negaban la subjetividad de la pintura y al contrario, la incluían en lo más tangente de la realidad en la que vivía. En la década de los setenta, Koller introdujo el concepto de U.F.O. en su obra, haciendo referencia a éstos en fotografías y happenings y dándonos la esperanza o no de que la humanidad puede ser mejor en algún otro lugar del universo.

En UFO – NAUT JK, Rirkrit Toravanija reactiva algunas piezas emblemáticas de Július Koller. Como la pieza Universal Futurological Question Mark (U.F.O.), en la que Koller fotografió un gran signo de interrogación formado por niños en una colina en Bratislava en 1978. Así, Rirkrit volvió a formar el signo de interrogación, pero ahora por adultos mexicanos en el zócalo del D. F. Uno interroga la realidad comunista Checa y el otro nuestra realidad actual.

Lo mejor para el público joven es que podemos ir a jugar ping pong en la galería. Koller usaba objetos y acciones cotidianas, por lo que en una de sus piezas generó un club de ping pong activo dentro de una galería. Rirkrit volvió a hacer lo mismo, en esta ocasión en la kurimanzutto y con mesas de ping pong con frases.

Esta exposición, al igual que las dos que le anteceden a la kurimanzutto, provoca que el espectador se convierta en fan del trabajo de quien hace homenaje. Nos abre los ojos a arte del pasado, por medio de arte muy actual. Así que si han ido a esta galería durante este año, seguro su perspectiva del arte en el mundo ha cambiado y se ha enriquecido mucho más. La kurimanzutto va más allá de los artistas que la hacen grande, nos quiere educar y nos hace mejores nuestros sábados.